La paradoja de Olbers

La paradoja de Olbers defiende que, si el universo es infinito, el cielo debería verse completamente luminoso debido a una cantidad infinita de estrellas en todo el universo iluminándolo en su totalidad.

Obviamente esto no sucede, o no habría noche y la temperatura de nuestro planeta sería de miles de grados. Se han propuesto varias explicaciones, ya que en principio las bases de la paradoja de Olbers son correctas.

Primero debemos entender que una estrella se ve mayor o menor en función de la distancia. Puede parecer trivial ya que, lógicamente incluso en nuestro día a día, nos exponemos a dicha condición al acercarnos a cualquier objeto (y lo vemos aumentar de tamaño aparente). La relación reside en la distancia pues, concretamente los fotones emitidos por una estrella cualquiera deben distribuirse de forma esférica en todas las direcciones, por lo que podríamos considerar que se distribuyen sobre una superficie esférica de la cual su radio es la distancia a la estrella. Como sabemos, dicha superficie no aumenta su tamaño de forma lineal, al tratar con una superficie lo hará a razón del cuadrado del radio (que, insisto, será la distancia a la estrella). Entonces, una cantidad concreta de fotones, o podríamos decir de forma poco correcta, intensidad, se distribuye en cada vez una superficie mayor, esa misma “intensidad”. Entonces, hablando de distancias interestelares, ese radio es tan elevado que estrellas enormes y muy luminosas no nos parecen más que simples puntos de luz en el cielo nocturno.

La primera de las explicaciones a la paradoja de Olbers es quizá la más simple de todas. Hay objetos opacos, esto es, que absorben la luz. Dichos objetos estarían a temperaturas considerablemente altas debido a la energía absorbida, eventualmente reemitiendo la energía en alguna zona del espectro electromagnético (ver ley de Stefan-Boltzmann).

Otras soluciones proponen que, si el Big Bang sucedió en una fecha concreta, oficialmente hace 13.700 millones de años, hay una cantidad finita de luz que nos ha podido llegar (ya que la luz viaja a una velocidad constante c). Además, si el universo se expande, y así parece ser, la luz de estrellas muy lejanas sufren un corrimiento al rojo considerable, reduciendo la frecuencia de dichas ondas y desapareciendo así del espectro visible.

Hay más propuestas, algunas incluyendo que la cantidad de Hidrógeno disponible en el universo se ve reducida a medida que transcurre el tiempo debido a las reacciones de fusión nuclear de las estrellas que lo convierten en Helio. Así pues, muchas estrellas mueren y no pueden crearse otras si no hay una cantidad mínima de Hidrógeno. Esto explicaría que hay estrellas que mueren y no se forman otras para suplir dicha falta. No hay métodos a gran escala para generar hidrógeno, ni que sucedan de forma esporádica (requieren de aporte energético para producirse), dicho proceso violaría la segunda ley de la termodinámica y se da por imposible.

Lo cierto es que no se sabe cual es la explicación que realmente es la buena, o cuales. Quizá no es ninguna de las existentes hasta la fecha, así que si a alguno se le ocurre una buena opción, no se llegará a ganar el premio nobel de física, pero si que será reconocido por la comunidad.

Saludos y hasta la próxima

Kapteyn

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.