Falsas memorias y falsos recuerdos

La memoria es increíble: nos permite aprender, adaptarnos y anticiparnos, nos ayuda a sentirnos seguros y tranquilos, es el almacén de todo nuestro conocimiento y nuestra conducta y personalidad están intrínsecamente vinculadas a ella… pero ¿qué pasa cuando no funciona correctamente?

Tal y como expusimos hace tiempo en el post ¿Realmente usamos solamente el 10% de nuestro cerebro?, con el tiempo dejamos de recordar determinados conocimientos o perdemos destrezas y habilidades que antes ya teníamos (¿Cuántas veces habéis estudiado para un examen en el que os sabíais perfectamente todo el temario y al cabo de dos días no os acordabais ni de la mitad?) Y lo que es peor: a veces tenemos recuerdos que son falsos, que solo nos permiten revivir medias verdades o, incluso, recordamos cosas que directamente son mentida. ¿Qué le pasa a nuestro cerebro?

La memoria es un sistema cognitivo que nos permite registrar, almacenar, elaborar y recuperar información de lo que vivimos, en unas ocasiones con altos niveles de precisión y en otras con peligrosas imprecisiones. Estas últimas reciben el nombre de Falsas Memorias y en este post, lectores de CienciaPoliticamenteIncorrecta, nos centraremos en hablar de ellas.

La forma en que se expresan las falsas memorias es tan parecida a la de las memorias verdaderas, que con frecuencia se convierten en respaldo para múltiples decisiones (por ejemplo, a nivel legal, de salud, educativas, etc.).

Las Falsas memorias (FM), que también se pueden llamar falsos recuerdos, son reportes memorísticos que difieren parcial o totalmente de la realidad que fue experimentada. En algunas ocasiones, las FM se presentan como pequeñas desviaciones de forma (por ejemplo, que ayer cenaste pollo en vez de pescado),  pero en otras son verdaderas modificaciones de significado de los hechos vividos (por ejemplo, reportar un abuso sexual que nunca tuvo lugar). Barttlet (1932) presentó estudios que demostraron que lo que las personas memorizamos no se limita a lo que experimentamos directamente, sino que incluye contenidos extraídos de experiencias previas y expectativas culturales ligadas al tipo de evento que se vive.

En general, podemos distinguir dos tipos de FM: las falsas memorias implementadas y las falsas memorias espontáneas (Reyna & Brainerd, 1998).

  • FM implantadas: son reportes memorísticos creados por la influencia de información externa (a través de un comentario erróneo de un tercero, alguna lectura previa del tema, de ver algo por la televisión, etc.)
  • FM espontáneas: son reportes memorísticos alterados por aspectos internos, propios del funcionamiento de la memoria (por inferencia, mezcla de recuerdo y deseo personal, una emoción especialmente fuerte ha distorsionado el recuerdo, etc.)

Las falsas memorias abundan en la vida cuotidiana de cualquier persona

Ambos tipos traen su cuota de problema y de complicaciones: el primero porque devela la facilidad con que las personas podemos tener influencia de terceros para alterar la estructura y contenidos de nuestros recuerdos y con ello de nuestros comportamientos. El segundo porque desdice la mayor parte del conocimiento que teníamos sobre cómo funciona nuestra memoria y nos obliga a configurar nuevas explicaciones. Los efectos de los dos tipos de FM son realmente negativos y ejemplos de cómo éstos han dañado la vida de múltiples personas abundan en la vida cuotidiana de cualquier persona (Ceci & Bruck, 1995).

En definitiva, todo lo anteriormente dicho tiene una gran conclusión lógica: la memoria no es infalible. La utilizamos constantemente y resulta imposible que sea capaz de almacenar a la perfección todos los estímulos, sensaciones y episodios que vivimos a diario. Y las falsas memorias son errores que, aunque inevitables, debemos tener en cuenta: saber que existen y que son tan comunes puede ayudarnos a prevenir errores en nuestros juicios y decisiones.

¡Ahora llega tu turno! ¿Has notado alguna vez que tengas un recuerdo que sea una falsa memoria? ¿Cómo crees que pueden afectar las falsas memorias en los recuerdos verdaderos de otras personas? No dudes en participar, preguntar cualquier cosa y en dejar tu comentario.

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany

 

Materiales consultados

  • Mojardin.Hernandez, A. (2008). Origen y manifestaciones de las falsas memorias. Universidad Autonoma de Sinaloa (consultar el enlace: http://www.scielo.org.co/pdf/acp/v11n1/v11n1a04.pdf)
  • Brainerd, C.J. & Reyna, V. F. (2005). The science of false memory. Oxford University Press, London England.
  • Barttlet, F.C. (1932). Remembering: A study in experimental and social psychology. Cambridge: Cambridge University Press
  • Ceci, S.J. & Bruck, M. (1995). Jeopardy in the courtroom. Washington, D.C.: American Psychological Association
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