Entrevista Pep Marí

Hoy tenemos la suerte de poder entrevistar a un reconocidísimo psicólogo del deporte, Pep Marí (Girona 1964). Ha trabajado con la Federación Española de Hockey durante las olimpiadas del 92, la selección femenina de waterpolo y el club de futbol RCD Español de Barcelona. Además ha pasado más de 20 años en el CAR Sant Cugat (Barcelona), donde ejerció de jefe del departamento de psicología. Actualmente organiza formaciones y talleres para clubes deportivos y empresas. También sigue colaborando con prensa y radios deportivas cuando el tiempo se lo permite.

Empezaste cuando la psicología del deporte era una gran desconocida, ¿qué hizo que decidieras dedicarte a esto?

Cuando estudiaba en el instituto sacaba muy buenas notas en dos asignaturas, biología y filosofía.. No quería dedicarme plenamente a una de ellas, ya que, aún gustarme las dos, a la filosofía creo que le falta tocar un poco el suelo y a la biología le falta un punto de locura. Un día le pregunté al profesor de filosofía si había alguna cosa entre las dos asignaturas y me dio a conocer la psicología, incluso me dejó un libro que me encantó y ya con esto tuve bastante para saber que quería ir por aquí.

La decisión de especializarme vino cuando estudiaba psicología. Por aquel entonces también jugaba al tenis de mesa y quería ser muy buen jugador, tanto como para poder llegar a tocar la élite, pero en segundo curso me di cuenta de que no podría. Mi nivel no era suficiente, de hecho lo máximo a lo que había llegado era a 16º de España a nivel juvenil en dobles. Así que viendo que yo no llegaría pensé que, con la psicología que estaba aprendiendo, intentaría ayudar a los otros deportistas a llegar por mí.

Pep Marí durante una conferencia para la Universidad Autónoma de Barcelona

 

¿Crees que te hubiera hecho falta un psicólogo deportivo cuando competías?

Sin duda, la presión me podía, sobre todo cuando jugaba con equipos. Si estaba solo no era tan grave, pero cuando estaba en equipo acusaba la presión de tal manera que mi rendimiento estaba siempre muy por debajo de mis posibilidades.

¿Qué factores hacen que un deportista de alto nivel pueda estar entre los mejores?

Para empezar, son aquellos que tienen la posibilidad de dar el máximo de sí mismos. Si uno no es capaz de darlo todo es muy difícil que pueda llegar a destacar. A partir de aquí, recitando un poco la pirámide del rendimiento son:

Capacidad de aprender: que tengan una personalidad psicológica sana y un entorno que no reste (estabilidad emocional). Una frase que me gusta y va muy acorde es la de Pacho Maturana, “se juega como se vive”, si quieres ser regular y constante rindiendo también debes ser estable emocionalmente viviendo.

Querer aprender: estar motivado, tener claros los objetivos y pagar todo el precio que cueste (imprescindible).

3º  Saber aprender: corregir rápidamente los errores, ser capaz de no repetir el mismo error más de una vez seguida.

Saber demostrar lo aprendido: saber tolerar la presión y demostrar aquello que se ha trabajado en entrenamiento durante la competición. Ser capaz de dar lo mejor de uno mismo.

¿Y para estar entre los mejores? Pues hace falta otra cosa que también tiene mucho de psicología, el talento. Tener facilidad para hacer lo que haces. Puedes dar lo mejor de ti mismo pero si no tienes talento tampoco estarás entre los mejores.

Y si te fijas, en los cinco puntos se puede encontrar la importancia de la psicología.

¿Y algún caso curioso que te puedas haber encontrado durante tu carrera?

Sí, yo siempre digo que esta frase de Pacho Maturana de “se juega como se vive” es cierta en el 99% de los casos. Hay un 1% de personas con un talento impresionante que pueden hacer lo que quieran que de cualquier manera competirán como los ángeles. De más de dos mil setencientos deportistas con los que he trabajado solo me he encontrado con tres de este tipo y son los que más me han enseñado, porque las reglas del juego  con las que me ha tocado tratar eran diferentes. Algo que les distingue es la confianza. La manera habitual para conseguir confianza es que pasen una serie de cosas, por ejemplo si realizas diez exámenes y obtienes un 9 de nota media, al siguiente examen te presentarás confiado. Primero logras, después confías. Estos deportistas funcionan al revés del mundo, primero confían y con ello, logran.

Uno de ellos y del que más he aprendido es el gimnasta Gervasio Deferr, tres veces medallista olímpico. Es la persona que conozco que mejor compite. Tiene tanto talento que incluso sin llevar un estilo de vida 100% espartano, es capaz de rendir a un nivel olímpico.

Gervasio Deferr tras ganar la medalla de plata en las Olimpiadas de Pekín (2008)

 

Estuvo 2 años lesionado y en 2002 reapareció para competir en los Mundiales por aparatos, en Debrecen (Hungría). Mientras le acompañaba en el avión, le pregunte ¿Qué objetivo tienes en esta competición? Y él va y me responde “quedar campeón”. Yo estaba allá para ayudarle a creer en sus posibilidades, pero considerando de donde venía y que también estaba Dragulescu, otro fenómeno en un estado de forma excelente, insistí, “no seré yo quien limite tus expectativas pero… ¿no te estás pasando un poco viendo la situación? Y acabó con un “que si que sí, hay gente que cree en Dios, yo creo en mí mismo y he venido aquí para ganar”. Quedó segundo, pero contento con el resultado ya que el primero también compitió de manera extraordinaria.

En determinados deportes, la psicología aún está en un segundo plano, ¿que podríamos hacer para darle la importancia que se merece?

Completamente de acuerdo y creo que esto pasa un poco por culpa nuestra. Hemos cometido una serie de errores que deberíamos corregir si queremos revertir la situación, como por ejemplo haber vendido al psicólogo en vez de vender la psicología.

También se ha vendido que la psicología aumenta el rendimiento, cuando lo que hace es ayudarte a rendir a tu máximo potencial. Si tu nivel está entre 5 y 7, aún estando bajo presión, con la psicología podrás rendir bordeando el 7, incluso un poco más en determinados momentos pero nunca a un 9. La psicología no te hará ganar partidos que no puedes ganar, pero sin ella puedes perder partidos que podrías haber ganado. No aumenta tu rendimiento, lo estabiliza a tu máximo potencial. Pero esto no pasa solo con la psicología, no hay ninguna ciencia que tratada de manera individual te mejore el rendimiento, lo que mejora el rendimiento es el trabajo en equipo multidisciplinar e integrado.

Por último, otro error es querer empezar siempre desde arriba, el alto rendimiento y la élite, cuando lo correcto debería ser empezar en la base. Esto haría que, cuando los deportistas subiesen de categoría ya trajesen la psicología integrada.

Habitualmente colabora en prensa y radios como RAC 1 para difundir la psicología deportiva

 

Hay muchos factores importantes relacionados con la psicología deportiva, uno de ellos es la concentración, ¿cómo se puede entrenar?

La concentración se podría decir que es el vínculo entre el deporte y la psicología, la importancia del “de qué estas pendiente”. La concentración consiste en estar pendiente de lo que toca en cada momento, de los estímulos controlables por uno mismo y relevantes por el ambiente,

Para poder mejorarla, primero se debe tener muy claro de qué estar pendiente, esto es clave ya que si no lo tienes claro no puedes entrenarlo. Segundo, aunque sepas de qué debes estar pendiente, eso no significa que sepas estarlo. Por ejemplo si juegas a tenis de mesa, debes estar pendiente de dónde bota la pelota, de su trayectoria y factores que afectan a tu golpeo. Una vez se sabe, se trata de practicar, intentar ser consciente de aquellos aspectos concretos y prestarles plena atención. Yo diría que la manera es esta, tomar conciencia de qué estímulos estar pendiente y segundo, acostumbrarte a realizar las acciones pendiente de aquellos estímulos.

Rafa Nadal lo explicó genial en una entrevista,  vino a decir algo como: “yo no soy el jugador que más entrena de todo el circuito, pero seguramente soy de los que más concentrado lo hace. Cuando el entrenador me dice un ejercicio busco el motivo de este ejercicio y si no lo encuentro, pregunto. Si se hace para trabajar el juego de piernas, porque cuando voy a la derecha arrastro el pie, estoy pendiente al máximo de ese pie, sin importar el golpeo de la pelota o el apuntar, solo  del motivo del ejercicio. Y cuando cambiamos de ejercicio y pasamos a trabajar otra cosa, pues paso a estar pendiente de esa otra”. Estar solo pendiente de aquello por lo que se debe estar, así se entrena.

Otro aspecto a considerar es la fatiga, principal causa en la perdida de la concentración en competición, por ahí también se puede entrenar. Al final del entrenamiento, cuando se llega a un nivel alto de fatiga, lo normal es terminar el entrenamiento o pasar a trabajar ejercicios simples ya que cuesta estar por lo que toca, pero aquí es cuando hay que poner más dificultad para que aprenda a mantener la concentración aún y la fatiga, así esta afectará menos el día de competición.

Pep Marí ha trabajado con más de 2500 deportistas profesionales, pero actualmente dedica buena parte de su tiempo a fomentar los valores en el deporte

Cambiando de tema y pasando a algo tan importante como los valores, ¿Qué peso tienen hoy en día en el deporte?

Tener, tienen el mismo de siempre, el problema es que no se le concede el que se merece. Pero creo que esto va a cambiar, la próxima incorporación en los entrenamientos del mundo del deporte serán los valores. Ya va mejorando, pero cada vez más veremos a los entrenadores entrenar el aspecto físico, técnico, táctico, psicológico y los valores. Habrá programaciones para entrenar los valores de manera mezclada con el resto.

Actualmente estás colaborando con uno, ACB Next Valores, pero hay muchos proyectos para potenciar los valores ¿en general cumplen las expectativas o se podría hacer algo más?

En nuestro caso, cuesta decirlo porque no tenemos datos objetivos aún, ahora hemos incorporado una serie de aplicaciones informáticas para ver si realmente los colegios usan el programa, pero una cosa es que lo usen y otra, que los niños incorporen estos valores en su vida. Lo que sí podemos afirmar es que después de las sesiones sí que parece que los niños absorben esos valores y les dan continuidad.

Si hablamos del tema en general, seguro que se podría hacer más, siempre se puede. De hecho una de las cosas que propongo para evaluar si los valores se están transmitiendo como queremos es el uso de lemas, si ves que los niños utilizan los lemas después de un tiempo podría significar que el valor sigue interiorizado. Creo que pasa sobre todo por buscar métodos para hacer un seguimiento, el mejor programa del mundo sin un seguimiento quizá no sirva de nada mientras que uno normal, con un buen seguimiento podría pasar a ser el mejor del mundo, esa es la clave.

La pandilla de los valores son los protagonistas en el programa de ACB Next Valores

 

¿Es un tema exclusivo del psicólogo?

No, por dos razones. Porque no somos los únicos que educamos y porque los valores se deben transmitir en equipo. O nos ponemos todos de acuerdo y seguimos una línea o no servirá de nada, la coherencia es la clave y todos los agentes educadores de un niño deben ir a una.

Tuve una muy buena experiencia en un instituto de Terrassa (Barcelona). Se pusieron de acuerdo los profesores, los padres a través del psicólogo y los educadores externos relacionados con la clase (club de hockey y academia de idiomas). Logramos unir en un mismo programa a todos los responsables de su aprendizaje para potenciar todos juntos los mismos valores y la verdad es que fue una maravilla.

Por último, has escrito cinco libros: Aprender de los campeones (2011), La felicidad no es el objetivo (2013), Nos lo hubiéramos perdido todo (2015), El músico de cristal (2016), Liderar equipos comprometidos (2017).  Dos son de psicología deportiva (el primero y el sexto), uno de psicología (el segundo) y dos son novelas. ¿Qué te lleva a comunicar tanto y de una manera tan variada?

Creer que para llegar a la gente hay mas formas. Quizá a determinadas personas les llego más con libros sobre psicología del deporte o incluso de autoayuda mientras que otro tipo de público, que puede que no lea libros de psicología, con una novela más psicológica pueda sembrarles un poco el anhelo de psicología.

La dificultad está en que  mucha gente me conoce por la psicología, pero cuando salgo del tema y busco otros colectivos, allá soy un desconocido, cuesta más llegar a la gente. Incluso  hay quien duda de si somos el mismo “Pep Marí” pero, ¿verdad que me gusta hacerlo y disfruto con ello? Pues eso es lo importante, disfrutar con lo que uno hace. Me ayuda a apaciguar esa lucha interna entre querer ser un científico (psicólogo) o un artista (novelista) y me divierte.

Primer libro de psicología deportiva de Pep Marí con la pirámide del rendimiento en portada

 

Saulius Vasaris

@SauVasaris

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