El Test de Sally Anne

En esta ocasión vamos a hablar de un test que ya fue citado en el post “La Teoría de la Mente” que nos sirve, de forma rápida y breve, para poder identificar si un niño o niña tiene habilidades mentalistas. Vamos a hablar del test de Sally Anne. ¡Entra y descubre-lo!

Bienvenidos, lectores de CienciaPoliticamenteIncorrecta. En esta ocasión vamos a hablar de un test que ya fue citado en el post “La Teoría de la Mente” que nos sirve, de forma rápida y breve, para poder identificar si un niño o niña tiene habilidades mentalistas. Vamos a hablar del test de Sally Anne.

El test de Sally-Anne es una prueba desarrollada por  y es uno de los ejercicios más utilizados para explicar el constructor de la Teoría de la Mente ya que no se necesita ser un profesional, usando una metodología bastante sencilla y cotidiana. Además, para realizarlo, solo necesitas dos muñecos, dos cajitas diferentes, una bola, y se representa una historia delante de un niño.

Esta prueba consiste en seguir una corta narración sobre dos muñecas (una de llama Sally y otra Anne). Se le dice al niño que “Sally ha escondido su canica en la caja pero que, al salir, Sally, la malvada Anne ha puesto la canica en el cesto”. Al final de este breve relato se le pregunta: “¿Dónde buscará Sally la canica?”.

El niño de cuatro años típico dice que Sally buscará donde la dejó, es decir, e la caja porque ahora Sally esta engañada sobre la localización de la canica. En cambio, la mayoría de los niños afectados por el trastorno del espectro del autismo afirman que Sally buscará la canica donde está, es decir en el cesto, aunque no haya forma de que pudiera averiguar que alguien la había cambiado de sitio. Con ayuda de esta prueba demostramos que estos niños son incapaces de ponerse al lugar del otro (Los dos últimos párrafos son extraídos del libro Autismo y Síndrome de Asperger, pág. 93-94, de Baron-Cohen).

 

En youtube hay muchos videos como este dónde se muestra como se aplica la prueba

Como podéis comprobar, se trata de un test sencillo de aplicar, pero la información que nos aporta resulta muy significativa. Si detectas problemas en el niño para realizar este test en edades superiores a los 5 años es más que recomendable que se contacte con un especialista, aunque muy posiblemente ya lo hayas hecho por otros motivos.

Es importante recalcar que, aunque este test es fácil de aplicar y nos da mucha información cualitativa acerca de las habilidades mentalistas de un niño, no sirve para dar un diagnóstico. Esta prueba nos muestra si el niño/a son capaces de poner-se en la piel de los protagonistas de la historia pero bajo ningún concepto permite el diagnóstico de autismo o cualquier otro trastorno o condición clínica. Para ello se requiere de la aplicación de materiales mucho más sólidos y complejos, especializados en su diagnóstico, como el ADI-R o el ADOS-2.

¡Ahora llega tu turno! ¿Crees el test de Sally-Anne es una buena prueba para identificar síntomas relacionados con el autismo? ¿Se te ocurre algún tipo de ejercicio distinto que permita observar el fenómeno de la Teoría de la Mente? No dudes en participar, preguntar cualquier cosa y en dejar tu comentario.

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany

 

Materiales consultados:

La Teoría de la Mente

¿Cómo somos capaces de entender los estados emocionales o las ideas de las otras personas sin preguntárselo? ¿De qué modo entendemos nuestro mundo social? ¡Entra y descubre-lo!

Estas caminando por la playa al atardecer cuando de repente pasa un chico corriendo a toda velocidad. El chico está haciendo ejercicio y se le ve notablemente sudado, de modo que te quedas un rato mirando como sigue corriendo hasta que, por mala suerte, se tropieza y se cae al suelo. Empieza a gritar de dolor y se sujeta su tobillo muy fuertemente. Ante esta situación no dudas ni un instante: rápidamente te diriges a ayudar al pobre corredor. ¿Qué es lo que acaba de ocurrir?

Pues que hemos deducido que el corredor se ha hecho daño en el tobillo al caer y hemos ido a socorrer-lo porque creemos que necesita ayuda. ¿Qué pasaría si no tuviésemos la capacidad de hacer este razonamiento? ¿Cómo hemos podido deducir que esa persona se ha hecho daño? ¿Qué nos impulsa a pensar que ese chico puede necesitar ayuda? Precisamente de eso, queridos lectores de CienciaPoliticamenteIncorrecta, trataremos en este post. En esta ocasión hablaremos de una de las teorías que más han influenciado la psicología de las relaciones sociales: la Teoría de la Mente.

La Teoría de la Mente es una expresión que utilizamos para definir la capacidad de poner-se en el sitio de otra persona, de imaginar-se que piensa y que siente, así como entender y anticipar-se a su comportamiento. Es lo que, coloquialmente, entendemos como “la capacidad de leer la mente”. Esta capacidad nos permite identificar y explicar las intenciones que hay detrás del lenguaje o la conducta de una persona (por ejemplo, en el uso de las metáforas o las ironías).

La capacidad de comprender los estados mentales de las otras personas se adquiere de forma natural y espontánea alrededor de los 5 años de edad siempre y cuando el niño/a haya recibido la estimulación adecuada a lo largo de su vida y que no tenga ningún problema o dificultad en su neurodesarrollo (test de la falsa creencia de Sally y Ann). En este sentido, des de la niñez desarrollamos en mayor o menor medida las habilidades de teoría de la mente (a excepción de ciertos trastornos o condiciones que tienen una afectación en esta capacidad).

La Teoría de la Mente nos permite deducir intenciones ocultas en el lenguaje,
como la ironía o los sarcasmos.

Tener una teoría de la mente nos proporciona un mecanismo preparado para entender el comportamiento social. Podríamos predecir que si a una persona no tiene una teoría de la mente, es decir, si a una persona tuviera una “ceguera” ante la existencia de estados mentales, el mundo social resultaría bastante caótico. En el peor de los casos, esta incapacidad podría llevar a la persona a tener poca o nula interacción social con otras personas, no porque carezcan de interés social sino porque tienen una dificultad tan elevada en mantener estas relaciones sociales que terminan por evitar-las.

 

Un alto porcentaje del pensamiento humano parece estar dedicado a la comprensión y explicación de nuestros propios estados mentales y de los otros (Baron-Cohen, 1995)

Hemos entendido que es la teoría de la mente y de que nos sirve. Pero… ¿qué nos pasa cuando tenemos un problema de habilidades mentalistas? Pues el científico Baron-Cohen (1999) destaco las siguientes afectaciones a las funciones sociales y comunicativas ante un déficit de lectura mental:

  • Falta de sensibilidad hacia los sentimientos de otras personas
  • Incapacidad para tener en cuenta lo que otra persona sabe
  • Incapacidad para hacer amigos “leyendo” y respondiendo a intenciones
  • Incapacidad para “leer” el nivel de interés del oyente por nuestra conversación
  • Incapacidad para detectar el sentido figurado de la frase de un hablante
  • Incapacidad para anticipar lo que otra persona podría pensar
  • Incapacidad para comprender malentendidos
  • Incapacidad para engañar o comprender el engaño
  • Incapacidad para comprender las razones que subyacen a las acciones
  • Incapacidad para comprender reglas no escritas o convenciones
  • Incapacidad para engañar o comprender el engaño

Así pues, las habilidades sociales asociadas a la teoría de la mente resultan imprescindibles para una buena adaptación a un entorno social, ya sea simple (entre dos personas) o complejo (las relaciones de masas). En este sentido, no podemos finalizar este post sin citar las implicaciones de esta teoría en el autismo. La Teoría de la Mente, junto a otras como las disfunciones ejecutivas, explica  la mayor parte de las conductas extrañas que presentan las personas con autismo y una mayor comprensión de las deficiencias mentalistas del autismo puede ayudar a profesionales y familiares a mejorar algunas de estas conductas.

¡Ahora llega tu turno! ¿Crees que las habilidades mentalistas son realmente tan importantes para la comunicación? ¿Cómo podrías potenciar nuestras propias habilidades mentalistas? No dudes en participar, preguntar cualquier cosa y en dejar tu comentario.

Muchas gracias y hasta la próxima

Jaume Jubany

 

Materiales consultados

  • Simon Baron-Cohen, Autismo y Síndrome de Asperger, Alianza Editorial, S.A Madrid, 2016
  • Isabel Paula, La Ansiedad en el Autismo, Alianza Editorial, S.A Madrid, 2015, 2017
  • Domingo Gómez, B. y Palomares Ruiz, A.: “La necesidad de nuevas estrategias metodológicas en la educación inclusiva del alumnado autista”, en ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de Albacete, Nº 28, 2013. (Enlace web: http://www.revista.uclm.es/index.php/ensayos ‐ )

Introducción al Autismo (trastorno del espectro autista)

Prácticamente todo el mundo ha oído a hablar de él, pero pocas personas lo conocen realmente… el TEA esta en boca de todos y nosotros también queremos aportar nuestro granito de arena. ¿Quieres saber más? ¡Entra y descubre-lo!

Prácticamente todo el mundo ha oído a hablar de él, suele aparecer en los medios de comunicación y es uno de los temas biopsicosociales más investigados alrededor del mundo… y aún así, se trata de una de las condiciones clínicas que la gente menos entendemos. Es por esto que encontramos interesante hablar un poco sobre el autismo.

Es importante aclarar que el Trastorno del Espectro Autista incluye a un amplio abanico de distintas conductas, perfiles y especificaciones… de hecho, hay tanta variabilidad entre las distintas personas que se engloban dentro de los TEA que resulta totalmente imposible incluirlos todos en un solo post de introducción. En vez de eso, en este texto nos centraremos en los criterios diagnósticos actuales del manual DSM-5, la prevalencia del TEA y los principales factores de riesgo asociados a esta condición.

  1. Criterios diagnósticos según el manual DSM-5

El DSM es un manual que da una estructura organizativa revisada y reconoce los síntomas que abarcan varias categorías de diagnóstico, proporcionando una nueva perspectiva clínica en el diagnóstico. Proporciona evaluaciones dimensionales para la investigación y validación de los resultados clínicos. El DSM-5 se llama así porque es la quinta revisión de dicho manual y es la versión que actualmente tenemos en rigor.

Según el manual, los criterios diagnósticos que engloban las especificaciones TEA són:

1. Deficiencias persistentes en la comunicación e interacción social en diversos contextos:

A.1. Deficiencias en la reciprocidad socioemocional; por ejemplo:

  • acercamiento social anormal
  • fracaso de la conversación normal en ambos sentidos
  • disminución en intereses, emociones o afectos compartidos
  • fracaso en iniciar o responder a interacciones Sociales

A.2. Deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social; por ejemplo:

  • comunicación verbal y no verbal poco integrada
  • anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal
  • deficiencias de la comprensión y el uso de gestos
  • falta total de expresión facial y de comunicación no Verbal

A.3. Deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones; por ejemplo:

  • dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales,
  • dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos,
  • ausencia de interés por otras personas

Importante: siempre debemos especificar la gravedad actual:

La gravedad se basa en deterioros de:

  • la comunicación social
  • los patrones de comportamiento restringidos y repetitivos

 

2. Patrones de comportamiento, intereses i actividades restringidas i estereotipada:

B.1. Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos; por ejemplo:

  • estereotipias motoras simples
  • alineación de los juguetes
  • cambio de lugar de los objetos
  • ecolalia
  • frases idiosincrásicas

B.2. Insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal; por ejemplo:

  • gran angustia frente a cambios pequeños
  • dificultades con las transiciones
  • patrones de pensamiento rígidos
  • rituales de saludo
  • necesidad de tomar el mismo camino

B.3. Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés; por ejemplo:

  • fuerte apego o preocupación por objetos inusuales
  • intereses excesivamente circunscritos o Perseverantes

B.4. Hiper o hiporeactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno; por ejemplo:

  • indiferencia aparente al dolor / temperatura
  • respuesta adversa a sonidos o texturas específicos
  • olfateo o palpación excesiva de objetos
  • fascinación visual por las luces o el movimiento

 

3. Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del periodo del desarrollo

4. Los síntomas causan un deterioramiento significativo en lo social, laboral o en otras áreas importantes del funcionamiento habitual.

5. Las alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual o por un retraso generalizado del desarrollo.

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  1. Prevalencia del TEA

Una vez especificados los criterios de diagnostico, hablaremos de su prevalencia.

La prevalencia es la proporción de individuos de una población que presentan el evento en un momento, o periodo de tiempo, determinado y en los últimos años, las frecuencias descritas para el TEA en EEUU y otros países han llegado a cerca del 1% de la población, con estimaciones parecidas en las muestras infantiles y de adultos.  No está claro si las tasas más altas reflejan:

  • la expansión de los criterios diagnósticos del DSM-IV para incluir los casos subumbrales
  • un aumento de la conciencia del trastorno
  • las diferentes metodologías de estudio o un aumento real de la frecuencia del TEA

 

  1. Factores de riesgo y pronóstico del TEA

Los factores pronósticos mejor establecidos para el resultado individual dentro del TEA son la presencia o ausencia de:

  1. una discapacidad intelectual asociada
  2. el deterioro de lenguaje (por ej., un lenguaje funcional al llegar a los 5 años de edad es un buen signo pronóstico)
  3. otros problemas añadidos de salud mental

Por otra parte, la epilepsia como diagnóstico comórbido, se asocia a una mayor capacidad intelectual y a una menor capacidad verbal

3.1 Ambientales

Existen diversos factores de riesgo inespecíficos, como:

  • la edad avanzada de los padres,
  • el bajo peso al nacer, o
  • exposición fetal al valproato que podrían contribuir al riesgo de presentar el TEA

3.2 Genéticos y fisiológicos

Actualmente, hasta el 15% de los casos de TEA parece asociarse a mutación genética conocida, siendo muchas las variantes de novo, del número de copias y las mutaciones de novo en genes específicos que se asocian al trastorno en las diferentes familias

  • Las estimaciones de la heredabilidad del TEA varían entre el 37 y más del 90% basándose en la tasa de concordancia entre gemelos
  • Sin embargo, incluso si el TEA está asociado a una mutación genética conocida, ésta no parece ser completamente penetrante

El riesgo en el resto de los casos parece ser politécnico, quizás con centenares de características genéticas que realizan contribuciones relativamente pequeñas

3.3 Aspectos diagnósticos relacionados con la cultura

Aunque existen diferencias culturales respecto a la normalidad de la interacción social, la comunicación verbal y las relaciones, los individuos con TEA tienen una alteración marcadamente distinta de la normalidad dentro de su contexto cultural. Existen diversos factores culturales y socio-económicos pueden afectar a la edad del reconocimiento o del diagnóstico; por ejemplo, en EEUU pueden producirse diagnósticos tardíos o infradiagnósticos del TEA entre los niños afroamericanos

3.4 Aspectos diagnósticos relacionados con el género

El TEA se diagnostica cuatro veces más frecuentemente en el sexo masculino que en el femenino. En las muestras clínicas, las niñas tienden a tener más probabilidades de presentar discapacidad intelectual acompañante, lo que sugiere que en las niñas sin deterioro intelectual o sin retrasos del lenguaje, el trastorno podría no reconocerse, quizás por ser más sutil la manifestación de las dificultades sociales y de comunicación.

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany

 

Materiales consultados: