La creatividad

Actualmente el panorama económico está cambiando: las empresas no solo buscan gente competente con perfiles altamente formados, con sus estudios y experiencias, sino que también están empezando a valorar las capacidades y las habilidades personales del individuo… y una de las habilidades que más en auge están es la creatividad. Es curioso ¿verdad? Que algo tan abstracto, tan subjetivo, este ganando peso en la selección del personal en las empresas más importantes del mundo.

Y si ahora yo te preguntara ¿sabes que es la creatividad?…  ¿Sabrías que responder?

Las estadísticas dicen que solo 3 de cada 10 personas adultas sabrían responder correctamente y que solo 2 de cada 10 adultos se consideran personas creativas… así que, hablemos de la creatividad.

 

La creatividad como capacidad psicológica

Antes de nada, debemos hacer una aclaración: la creatividad no se enmarca exclusivamente en el ámbito de las artes, sino que en nuestra vida cotidiana. Todo el mundo puede ser creativo si se educa.

Todos los estudios señalan de forma consistente que la creatividad es una capacidad cognitiva presente en todos los hombres y mujeres que no solo involucra funciones intelectuales como análisis, síntesis, razonamiento y reflexión; sino que también interviene de manera importante el campo de la afectividad, la intuición y la apertura a la experiencia (es por este motivo que las empresas están cada vez más interesadas en buscar futuros empleados con un perfil creativo).

Es una forma de pensar cuyo resultado son productos, sean de la naturaleza que sean (artefactos, instrumentos, pintura, ideas), y que tienen a la vez novedad (originalidad, divergente, no previsto, inesperado, antes no existente, desconocido, inédito) y valor (utilidad en su contexto o sociedad, no basta un cambio o una diferencia sino se añade algo superior a lo anterior). Implica la redefinición del planteamiento del problema, para asociar ideas o conceptos,  y así dar lugar a algo nuevo y original, nuevas soluciones.

Algunos rasgos de la personalidad comúnmente presentes en las personas creativas són:

  • Tienen amplitud de consciencia, se sienten capaces de retener lo que han observado y recordar experiencias vividas.
  • De pequeños imitan y tienen interés para aprender y descubrir cosas.
  • Les interesa una gran variedad de proyectos, actividades, ideas y experiencias.
  • Están motivados, entusiasmados, concentrados en la tasca que realizan.
  • Proponen procedimientos fuera de lo considerado común, inusuales.
  • Tienen la habilidad de ver las cosas con nuevos puntos de vista y con una perspectiva más amplia.
  • No son rígidos y aceptan otros puntos de vista.
  • Son sensibles a los problemas, quieren resolverlos y son flexibles a la hora de buscar soluciones (diferentes procedimientos y enfoques)
  • Muchas veces utilizan el humor.
  • Se dan cuenta de las asociaciones y las relaciones de causa-efecto.
  • Tendencia a captar las percepciones irreales y tratar de manera fantástica e imaginativa las tascas.
  • Dar respuestas y comportamientos poco convencionales.
  • Buena imaginación, pensar metafóricamente, flexibilidad, capacidad de tomar decisiones, suportar la novedad, independencia de juicio, pensamiento lógico, encontrar el orden en el caos.
  • Cuestionar las normas, utilizar el conocimiento viejo como base del nuevo, comunicación no verbal i estar alerta y abierto a la novedad.
  • Destreza estética que les permite reconocer los problemas.
  • Curiosidad y perseverancia.
  • Hacerse preguntas y estar abierto a nuevas experiencias.
  • Motivación extrínseca, querer conseguir grandes retos.
  • Tendencia a jugar con las ideas.
  • Valorar la originalidad y la creatividad.
  • Tolerancia a la ambigüedad.
  • Tener autocrítica pero confianza en uno mismo. (Ser crítico en general)

Ser creativo implica ser observador cuidadoso, cuestionador permanente, generador de respuestas, capaz de analizar y verse a sí mismo y el entorno de manera diferente y siempre renovada. Se arriscan, se comprometen, deciden buscar ideas, formas i propuestas nuevas, en cierta manera desafían lo establecido. Ante tantas ventajas, es normal que las empresas se interesen en personas con alta creatividad ¿verdad?

Así terminamos con este post introductorio acerca de la creatividad.  En otros post hablaremos con más profundidad sobre las fases del proceso creativo y los indicadores de la creatividad, además de exponer algunos de sus principales autores.

Referencias

Torre S. y Violant, V. (2003). Creatividad aplicada. Barcelona: PPU/Autores

Marin, R. (1984). La creatividad. Barcelona: Ediciones CEAC.

Chacón Araya, Y. (2005). Una revisión crítica del concepto de creatividad. Universidad de Costa Rica: Revista de actualidades investigativas en educación.

¿Realmente usamos solamente un 10% de nuestra mente?

Des de hace unos años se ha puesto de moda lo de medir el uso “real” que hacemos de nuestro cerebro. Hemos llegado a un punto en el que nos señalan, de forma constante, que solamente usamos alrededor de un 10% de nuestra capacidad cerebral y que, con entrenamiento o con drogas químicas de alto rendimiento, podríamos expandir nuestra inteligencia hasta horizontes más lejanos (“si somos así de listos usando solamente un 10% de nuestras capacidades… ¿hasta dónde podríamos llegar si llegásemos a usar un 50%?).

A raíz de esta propaganda mediática, que podemos observar desde videojuegos y cómics (como los de Brain Training) hasta en telenovelas y cine (como el caso de Lucy), hemos empezado a creer en estos dato y lo hemos ido integrando como una verdad inalterable: realmente solo usamos un 10% de nuestro cerebro y, a medida que vamos progresando y aprendiendo en esta vida, este % va aumentando.

Nada más lejos de la realidad. ¡Siempre usamos el 100% de nuestro cerebro! Y en este post vamos a argumentar el por qué.

Antes que nada, debemos dejar claro qué es la mente. Tal y como ya habíamos comentado en el cerebro y sus lóbulos, nuestra mente es mucho más que lo que tenemos dentro del cráneo. Las ramificaciones neuronales que salen por nuestra columna vertebral y que se extienden a lo largo y ancho de nuestro cuerpo también cuentan como parte de nuestra mente (este hecho se puede observar fácilmente ante casos como los del dolor fantasma o en algunas paraplejias), así como nuestro cerebelo, el bulbo raquítico, las neuronas intramusculares, etc. En resumen: nuestra mente y nuestra inteligencia no es ni depende únicamente de nuestro cerebro.

Segundo, nuestra mente e inteligencia funcionan tanto a nivel consciente como a nivel Inconsciente. Que nosotros no estemos usando voluntariamente algunas áreas de nuestro cerebro o de nuestra mente no implica que no lo estemos utilizando. ¿Qué quizás en este mismo instante estas dándole la orden al corazón para que siga latiendo? ¿Cuándo es la última vez que diste la orden a tus pulmones para que volvieran a respirar?

Ahora mismo, mientras estas leyendo esto, hay activadas las áreas de la comprensión verbal escrita, el área de memoria por el vocabulario y los recuerdo que estas asociando a este texto y también el área de visión ocular que te está permitiendo leer estas palabras… y todo esto lo hace de forma automática, sin que tu des una orden explícita para hacerlo. Y mientras lo hace, estamos usando el 100% de las capacidades que tiene nuestro cuerpo para poder realizar dicha tarea.

Y finalmente, el tercer argumento, que a nuestro juicio es el más importante.

Todas las estructuras neuronales y sus conexiones (y, por generalización, nuestra mente) son muy costosas de mantener a nivel energético. Para seguir en funcionamiento y para garantizar su buen uso, las neuronas consumen enormes cantidades de glucosa; de hecho,  se calcula que alrededor del 40% de lo que comemos diariamente es usado, a modo de combustible, por todas las neuronas del cuerpo.

El cuerpo prioriza qué neuronas son las que más energía necesitan y cuales deben quedar en un segundo plano, de modo que aquellas conexiones neuronales que son usadas en menor frecuencia progresivamente van recibiendo menos energía hasta que llega un día en el que estas neuronas pierden su conexión con las otras, de forma que se pierde la información que tenían almacenadas.

¿Nunca olvidáis las cosas?  ¿Cuántas veces habéis estudiado para un examen en el que os sabíais perfectamente todo el temario y al cabo de dos días no os acordabais ni de la mitad? Ahora mismo, mientras lees este post… ¿cuántas cosas llegas a recordar de lo que comiste ayer? ¿No te ha pasado nunca que después de estar unos meses o años sin practicar un deporte, de repente te has vuelto un autentico patoso cuando antes se te daba bien? Todo esto nos ocurre precisamente porque el cuerpo economiza las neuronas que necesitamos y “elimina” aquellas que ya no usamos.

A nuestro cerebro le pasa lo mismo que a Vin Diesel: si dejamos de entrenarlo, pierde fuerza y se vuelve blando

Al igual que un musculo que cuando más entrenas, más fuerte se vuelve, el cerebro mejora a medida que lo hacemos practicar pero, al mismo tiempo, si lo dejas de entrenar y no lo usas pierde tonicidad y vigor… al cerebro le pasa exactamente lo mismo; cuanto más lo usamos, mejor conexión interneuronal tenemos y, por lo tanto, menor es su eliminación de neuronas inútiles. Pero esto no implica un mayor uso en %, ya independientemente de si lo haces bien o mal, estas utilizando constantemente el 100% de su capacidad.

Con el tiempo, dejamos de recordar determinados conocimientos o perdemos destrezas y habilidades que antes ya teníamos por el simple hecho de haber dejado de hacer dichas actividades, ya que el cuerpo economiza y solamente invierte recursos energéticos en aquello que realmente le ayuda a adaptarse a su entorno. Es imposible que no estemos usando el 100% de nuestra mente, ya que nuestro cuerpo eliminaría, por desuso, aquellas partes que no estuviésemos usando.

En resumen: siempre usamos el 100% de nuestra mente. Independientemente de nuestros conocimientos, de si somos más listos que otros, de si se hace un uso consciente o no… nuestro cuerpo siempre está a tope, dándolo todo para garantizar nuestra buena adaptación y supervivencia al  entorno.

Y vosotros, queridos lectores, os podríais estar preguntado ¿pero si todo el mundo usa siempre el 100% de su inteligencia, porque hay tantas diferencias de intelecto entre unas y otras personas? ¡Ah! Esto ya es material para otro post (si estáis interesados, comentadlo en la caja de comentarios), pero ya os avanzo que tiene relación con la epigenética.