Los factores de riesgo predisponentes

Después de la introducción a los factores de riesgo, nos centramos de lleno en el primero de estos factores: los predisponentes

Entendemos por factores predisponentes todas aquellas actividades, características y situaciones que pueden generar futuras problemáticas físicas y/o psicológicas que afectan a la salud individual de una persona. Se trata de un factor condicionante que influye tanto en el tipo como en la cantidad de recursos a los que un individuo puede recurrir para enfrentarse al estrés. Puede ser de naturaleza biológica, psicológica o sociocultural.

Tal y como ya dijimos en Introducción a los factores de riesgo, los clasificamos en personales y contextuales. En esta lista se agrupan e argumentan brevemente algunos de los factores predisponentes más comunes y relevantes de cara a la aparición de trastornos mentales.

  1. PERSONALES
  • Vulnerabilidad genética: lo hemos comentado en otros artículos de nuestro blog, como en la Teoría de la Vulnerabilidad o en La biología y la psicología se unen: la Epigenetica. La vulnerabilidad genética es aquella posibilidad de padecer un problema biológico debido a algún error en el código genético y, lógicamente, proviene de la herencia genética de nuestros padres y no se puede modificar.
  • Complicaciones preperinatales: problemas en el desarrollo del feto y su correcto crecimiento.
  • Inteligencia baja: ya sea por algún problema genético (algún síndrome), por problemas pre perinatal, por falta de estimulación intelectual a lo largo de su etapa de crecimiento o por algún accidente físico (traumatismo craneoencefálico, problemas de circulación sanguino, etc.) que dificulta/impide un bon funcionamiento del cerebro, lo cierto es que una inteligencia baja genera problemas de adaptación, aprendizaje e interacción social-cultural, generando estrés, separación del grupo,…
  • Temperamento difícil: tener un carácter agrio, agresivo, violento no se tiene que considerar algo extremadamente negativo en sí solo, pero al unirse a otros factores como el consumo de drogas o la criminalidad hacen que el temperamento difícil pueda ser un factor de riesgo predisponente a tener en cuenta.
  • Baja autoestima: uno de los factores predisponentes con más influencia en el crecimiento personal y la autodeterminación. Una baja autoestima impide a la persona creer en sí misma, apostar y luchar por aquello que quiere e incluso a guardar-se su opinión en un tema relevante por miedo al rechazo incluso cuándo su idea podría haber sido la mejor opción.
  • Locus de control externo: el locus de control es el modo que tenemos de entender lo que nos ocurre en nuestro día a día; es la percepción que tenemos de nosotros mismos y de los actos que realizamos. Un locus de control externo implica que la persona siente y piensa que lo que ocurre a su alrededor es debido al azar, la suerte o a fuerzas externas superpoderosas ajenas a él/ella (Dios, la influencia de los astros, el karma, flujo de energías, etc.). Estas creencias, llevadas al extremo, pueden ser factores de riego predisponentes porque la persona llega a la conclusión de que nada depende de sí misma y que no tiene que hacer nada más que seguir el destino que le dictan estas fuerzas; no se esfuerza, no entrena, no estudia, no trabaja, ….

El abuso verbal, físico o sexual por parte de los cuidadores hacia sus hijos es uno de mayores los factores predisponentes en la aparición de trastornos mentales.

  1. CONTEXTUALES
  • Dificultades en el vínculo: cuándo hablamos de dificultades en el vínculo nos referimos a problemáticas de relación madre/padre – hijo recién nacido. No se ha creado un buen vínculo paternofilial por el motivo que sea.
  •  Falta de estimulación intelectual: des de pequeño la persona no ha recibido la atención ambiental que necesitaba; por ejemplo, no ha podido ir a la escuela y toda su formación vital ha sido encerrada en su casa.
  • Problemas psicológicos en los padres/cuidadores o en los hermanos: que las personas que han hecho de cuidadoras des de la más tierna infancia hayan sufrido problemas psicológicos graves es un factor predisponente de alto riesgo, porque implica la aparición de otros factores presentes en esta lista como las dificultades de vínculo, las separaciones o las desventajas sociales. Cuando una persona no está sana… ¿cómo puede cuidar de otra sin que aparezcan complicaciones?
  • Abuso de alcohol/drogas, criminalidad y violencia: de seguro que este factor se entiende perfectamente; si la persona es drogodependiente, participa en trabajos y entornos ilegales o presenta episodios de violencia se encuentra en situaciones de grave riesgo físico y psicológico.
  • Abuso verbal, físico o sexual: se trata de un riego enorme y a menudo es la base de problemas de adaptación, de aprendizaje, relación social, autoestima baja,… Los tres abusos pueden dejar secuelas graves de por vida pero lógicamente el abuso verbal es más leve que el abuso físico, que a su vez es menos severo que el abuso sexual. Aún con todo, estos abusos conllevan dificultades enormes para la persona que los ha padecido y suelen correlacionar con otros factores de la lista como el abuso de drogas o cuidadores con problemas psicológicos.
  • Desventajas sociales: este ha sido uno de los factores predisponentes más común en estos últimos años por culpa de la crisis. Tener problemas económicos y dificultades sociales respeto a un grupo de desarrollo y a una sociedad puede conllevar aislamiento social, derribamiento emocional, la aparición de conductas anormales, refugiar-se en el abuso de alguna droga…. La no satisfacción de las necesidades básicas (comida, descanso, seguridad) es un factor predisponentes a tener en cuenta.
  • Duelo temprano/separaciones: la muerte de uno (o los dos) cuidadores principales de un infante o una separación física traumática (como en caso de una guerra o algún desastre natural) es un factor predisponente a tener en cuenta, especialmente cuando le pasa a un niño/a con una edad inferior a los 16-18 años.
  • Crianza en instituciones: ser criado en un orfanato o algún centro de atención, con entornos irregulares e inflexibles, sin estar vinculado a familiares y siempre bajo el yugo de las estrictas normas de estos centros no es la mejor forma de crecer en nuestra sociedad. La crianza en instituciones puede ser un factor predisponente especialmente por las experiencias que se viven en estos centros, especialmente por las relaciones entre iguales (burlas, exclusión, castigos físicos, sin relaciones de amistad,…).

A nivel psicológico, para luchar contra los factores predisponentes se hace intervención primaria o de prevención. La intervención primaria es otro tema de gran complejidad que hablaremos en otro post, pero a modo de resumen seria todo el trabajo social y psicológico que se hace para evitar la aparición de estos factores antes de que se puedan generar, especialmente en las de tipo contextual (lógico, si no se dan las condiciones ambientales de que aparezcan este tipo de riegos, la persona nunca los llegará a sentir y a desarrollar).

Introducción a los factores de riesgos

Al empezar a redactar este post me di cuenta de que sería un texto más largo de lo habitual… tan largo, de hecho, que muy posiblemente hubiese resultado aburrido. El problema está en que trataremos de un tema recurrente y aplicable a todo el futuro material de psicología del blog, de modo que me interesa que los conceptos estén bien explicados y redactados para poderlos referenciar más adelante como información bibliográfica. Es por este motivo que he optado por el tema del que me gustaría hablar en 4 post distintos:

  • El primero post es este, que actúa a modo de introducción para definir algunos conceptos clave y para preparar el terreno para tratar los factores tal y como se merecen.
  • El segundo tratará de los factores predisponentes: qué son, en qué se caracterizan y en qué modo podemos tratarlos des de la psicología.
  • El tercero hablará de los factores detonantes, haciendo especial referencia al impacto que generan en las personas que los padecen y de qué modo podemos minimizar sus efectos.
  • Finalmente, en el cuarto post se definirán los factores de mantenimiento, que son los que más preocupan a la psicología y dónde se suelen centrar los esfuerzos de la terapia.

Estos factores suelen estar presentes en cualquier situación de dificultad física y/o psicológica y sus definiciones y explicaciones son cruciales para poder entender la psicopatología y los trastornos mentales (es por este motivo que aún no me he podido centrar en los temas de la salud mental, ya que sin la base teórica adecuada resulta prácticamente imposible comprender los motivos que llevan a las personas a cometer actos extraños o bizarros).

Al hablar de la Teoría de la Vulnerabilidad sacamos a tema los factores predisponentes, los factores detonantes y los factores de mantenimiento… pero ¿qué son estos factores? ¿En qué consisten? ¿De qué modo pueden afectar a la psique humana?

Pues bien, todos estos factores se englobarían dentro de los factores de riesgo. Entendemos por factores de riesgo todas aquellas circunstancias o situaciones que aumentan las probabilidades de una persona pueda contraer una enfermedad o cualquier otro problema de salud.

Los factores de riesgo pueden afectar a la salud, ya sea a nivel físico o mental.
Nosotros nos centramos en los psicológicos.

Eso quiere decir que los factores de riesgo implican que las personas afectadas por dicho factor/es puedan presentar un número de problemáticas sanitarias mayor al de las personas sin estas características. Dicho de otro modo, si tener un problema sanitario (ya sea físico o mental) fuera como ganar un premio a la lotería, los factores de riesgo serian papeletas con opciones al lote ganador.

Evidentemente, eso no quiere decir que cualquier persona con factores de riesgo ya tengan automáticamente un futuro de trastornos o enfermedades; siguiendo con la analogía, puedes tener las papeletas con opciones a premio pero no por eso ganar el premio gordo: puede que las papeletas no tengan el orden de número correcto, que solo te toque un premio menor o incluso que optes por no jugar a la lotería y lanzar tus boletos a la basura.

Estos factores se clasifican en personales y contextuales en función de su origen. Los factores de riesgo personales son aquellas características que dependen únicamente del propio sujeto, de carácter individual e intransferible, y suelen guardar relación con su personalidad. Por su parte, los factores contextuales son aquellos que dependen del entorno y de las experiencias vitales del sujeto, así como su relación con las otras personas y el trato que ha dado/recibido de ellos. A menudo encontramos que la persona con problemáticas presenta distintos factores de riesgos, tanto personales como contextuales, y no es extraño que estos estén relacionados uno con los otros; por ejemplo, una inteligencia baja (factor de riesgo personal) que suele estar relacionado con la falta de estimulación intelectual (factor de riesgo contextual).

Aun con todas sus semejanzas, los factores de riesgos predisponentes, detonantes y de mantenimiento presentan tantas diferencias significativas entre ellos en el modo en que pueden afectar a la salud que deben ser tratados aparte y trabajados a distintos niveles en términos psicológicos.

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany