Los ansiolíticos

Una vez terminada la larga introducción de los psicofármacos, nos podemos centrar específicamente en sus tipos, efectos y acciones. En concreto, hoy hablaremos de los ansiolíticos, sus indicadores clínicos, su clasificación, etc.

Entendemos como ansiolítico todo medicamento o actitud para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, siendo las benzodiacepinas los más comunes. Tienen un efecto rápido y disminuyen los síntomas físicos y emocionales. Su uso debe ser muy cuidadoso, ya que algunas moléculas pueden crear adicción o dependencia. Una psicoterapia puede acompañar o reemplazar la toma de ansiolíticos cuando la ansiedad persiste a largo plazo.

Sus principales acciones farmacológicas son:

Ansiolíticos (saca ansiedad)

Hipnótica-sedante (adormece)

Miorelajante (relajante muscular)

Anticomissial (contra los ataques epilépticos).

Algunas de estas acciones pueden ser dependientes de la dosis. Así, muchas benzodiazepinas (BZA) presentan a dosis bajas una clara acción ansiolítica con poca capacidad para producir sedación o inducir el sueño. A dosis superiores, la capacidad de inducir al sueño aumenta. Por el contrario, en las dosis más bajas, no siempre es cierto, ya que algunas BZA son directamente hipnóticas a dosis habituales y deben utilizarse con este fin y no como ansiolíticos.

Su farmacocinética

Buena absorción vía oral (que es lo habitual). Por vía endovenosa, la absorción es irregular y la vía rectal es errática (evitar hacerlo). Las diferencias farmacológicas más importantes entre ellas son: – Vida media de eliminación (corta, media y larga) – Existencia (o no) de metabolitos activos. Las de vida media-larga, en general, son preferibles para el tratamiento a medio plazo de la ansiedad, pues, la posibilidad de dependencia es menor y permiten una dosis única al día. En el caso de insuficiencia apática (hígado) y renal se ajustarán las dosis para que los efectos los efectos secundarios no aumenten: es preferible la de vida corta (más fácil eliminación). Hay que tener en cuenta que son liposolubles (solubles en grasa); amplía distribución por el organismo y rápida llegada al sistema nervioso central. Atraviesan la barrera placentaria y pasan a la leche materna (todo esto no saldrá al examen). La mayoría se unen en <90% a las proteínas plasmáticas y la eliminación suele ser por vía urinaria.

 

Su farmacodinamia

Se unen a receptores específicos estrechamente relacionados por GABA (àcidogammaaminobutil) por los canales del Cloro (Cl -) . El conjunto de receptores más el canal de Cl – forman el complejo GABA. El GABA es un neurotransmisor inhibidor que provoca la apertura de los canales de Cloro y el resultado de la unión de las BZA con su receptor provoca un aumento de la eficacia del GABA en la apertura del canal de Cloro a través de la membrana neuronal y una potenciación del efecto inhibidor del GABA .

Conclusión: La acción inhibidora del complejo GABA determina una disminución de la actividad de otros neurotransmisores ( noradrenalina, dopamina y serotonina), que sería la responsable del efecto ansiolítico. Así pues, la unión de las BZA aumentan la afinidad de los receptores GABA por GABA; aumentando el flujo de iones del Cloro sobre las neuronas.

Principales indicadores clínicos

  1. Trastornos de ansiedad: Especialmente indicadas para la ansiedad reactiva y la ansiedad generalizada. Son de menor utilidad en trastornos del pánico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y fobia social.
  2. Insomnio: Prácticamente todas son eficaces en el insomnio de conciliación. En el insomnio de mantenimiento (3-4 a.m) son eficaces las de vida intermedia – larga. Es importante buscar siempre la causa del sueño.
  3. Estados mixtos ansioso – depresivos
  4. Espasticidad: contractura muscular (típico en epilepsias)
  5. Estados comiciales: epilepsias

 

Clasificación

 

Efectos secundarios

 – Sedación

– Riesgo de dependencia

– Hipotonía (disminución del tono muscular)

– Trastornos amnésicos

– Ansiedad y / o insomnio rebote

– Reacción paradójica, como la irritabilidad

– Alteraciones de la coordinación en dosis altas

 

Interacciones

Con el alcohol, depresores del sistema nervioso central, antidepresivos y otros fármacos.

Contraindicaciones

Tienen muchas, pero algunas que preferimos destacar son: hipersensibilidad, síndrome de las amneas del sueño y no dar como personas con insuficiencia apática, renal y respiratoria.

Precauciones

Pueden disminuir la capacidad de respuesta rápida ante los estímulos, por tanto, hay que vigilar con la conducción de vehículos, maquinaria y en trabajos que requieren reflejos rápidos y fuerza física.

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany

La farmacodinamia y sus características

Seguimos con los conocimientos más básicos de la psicofarmacología. Hoy trataremos a la farmacodinamia y algunos de sus conceptos clave, como la tolerancia o la dependencia.

La farmacodinamia estudia los efectos de los fármacos en el organismo y es la parte de la farmacología que estudia el mecanismo de acción de los fármacos y sus efectos biológicos. Se centra en estudiar los lugares y los cambios que provocan los fármacos a nivel celular y molecular, así como los mecanismos responsables de los efectos terapéuticos y de los efectos secundarios / adversos.

En general, el mecanismo de acción de los psicofármacos se basa en la interacción con los receptores, que suelen ser estructuras específicas (proteínas) de la membrana celular con una función psicológica concreta en relación los diversos transmisores.

Los psicofármacos pueden actuar como agonistas (potencian el efecto fisiológico normal) o antagonistas (no hacen la misma función que el neurotransmisor). En psicofarmacología, aparte de los aspectos que trataremos en este post, también depende de aspectos farmacocineticos.

En cualquiera de los casos, la duración del efecto de un fármaco dependerá de lo que dure su actuación sobre los receptores, más que el tiempo que está circulando en sangre.

Por ejemplo, un antidepresivo IMAO (inhibidor de la monoaminooxidasa) se elimina en unas horas por la sangre, pero la inhibición de la MAO es irreversible; sus efectos sobre la enzima se alargan hasta que se sintetiza de nuevo el siguiente enzima (al cabo de unos 14 días). Estos detalles son importantes de conocer si queremos combinar el tratamiento con otros fármacos.

En farmacodinamia hay una serie de conceptos clave que hace falta conocer como base para poder entender adecuadamente como nos afectan los fármacos.

  • El índice terapéutico
  • La curva dosis-respuesta
  • Potencia de un fármaco
  • Tolerancia
  • Dependencia física

Índice terapéutico

Es una medida relativa a la seguridad / toxicidad de un fármaco. Es el cociente entre la dosis tóxica media (dosis que provoca efectos tóxicos en el 50% de los sujetos) y la dosis eficaz media (dosis que es eficaz al 50% de los sujetos).

Por ejemplo, las BRD (benzodiazepinas) tienen un índice terapéutico relativamente alto; hay bastante distancia entre las dosis eficaces y las tóxicas. En cambio, el litio tiene un índice muy bajo ya que con dos dosis ya corres el riesgo de morir.

Ejemplo de índices terapéuticos

Curva dosis-respuesta

Indica la concentración del fármaco frente a los efectos, tanto positivos como negativos. Esta dosis en sí misma no suele tener mucha importancia, ya que suele seguir la relación de “más dosis = más respuesta”, pero cuando combinamos esta corva con el índice terapéutico y con la potencia del fármaco es cuando solemos escoger la cantidad de fármaco adecuado que administramos a los pacientes.

La curva dosis-respuesta suele estar sujeta a la relación causal “a mayor dosis administrada, mayor respuesta”

Potencia de un fármaco

Es la dosis relativa que se necesita para lograr un efecto determinado. Cuanta más potencia tenga un fármaco, mayor serán sus efectos, de modo que con menos administraciones tendrás los mismos resultados que otros fármacos de menor potencia.  Por ejemplo, un Haloperidol es más potente que la clorpromazina, ya que necesitan 5 mg de haloperidol para conseguir el mismo efecto que 100 mg de clorpromazina. Los efectos especiales de los fármacos, a menudo, son el resultado directo de sus efectos farmacodinámicos principales y se denominan efectos adversos.

Debemos vigilar con la potencia de los fármacos, ya que una mayor potencia tiende a generar una mayor respuesta. Tanto es así, que si nos pasamos con la dosis de administración, podemos generar problema de toxicidad y exceso de respuesta.

Tolerancia

No se debe confundir con la dependencia.  La tolerancia es la capacidad que tiene el cuerpo humano a adaptarse a los efectos de cualquier sustancia, ya sea un fármaco o una droga. La tolerancia hace que con la misma dosis que te administrabas de una sustancia, ahora genera un efecto menor, de forma que debemos incrementar la dosis para mantener el efecto inicial.

Dependencia física

La dependencia es la necesidad de continuar administrando el fármaco para prevenir la aparición de síntomas de abstinencia. O dicho de otro modo, es cuando una persona desarrolla adicción hacia un fármaco determinado.  Aún así, en este caso hablamos exclusivamente de  la dependencia física, es decir, de aquella necesidad  que tiene el organismo a nivel metabólico para el buen funcionamiento del organismo (de la necesidad psicológica o abstinencia ya hablaremos en otro post).

Saludos y hasta la próxima

Jaume Jubany