Los celos no son amor

A veces se perciben y se valoran de forma positiva, como si tener celos hacia alguien fuera una especie de acto romántico. Craso error. Y en este artículo explicaremos el porqué. ¡Entra y descubre-lo!

Hace poco fue San Valentín y aunque se trata de un evento cultural como cualquier otro de nuestra sociedad, hemos querido aprovechar esta fecha como excusa para sacar el tema de los celos y cuestionar algunas de sus ideas preconcebidas. ¿El motivo? Hay tantas tonterías por internet sobre este tema que hace inevitable que haga acto de presencia por el blog.

En otros sitios y culturas del mundo no lo sé a ciencia cierta, pero al menos en España los celos no son solo culturalmente aceptados sino que incluso a veces se perciben y de valoran de forma positiva, como si tener celos hacia alguien fuera una especie de acto romántico. Craso error. Y en este artículo explicaremos el porqué.

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Los celos suelen estan culturamente aceptados como muestra de afecto

Antes que nada, aclaremos una cosa ¿que son los celos? El psicólogo Eugene Mathes lo definen como “una respuesta emocional que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio.” Además, afirma que  “Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada preste atención en favor de otra. También se conoce así al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión de otra persona.” (1991)

Sentir celos no es amor, no es apego; es más bien una protección territorial hacia algo u alguien que consideramos de nuestra propia pertinencia y que, por lógica, cuándo alguien se interesa en esta posesión emerge como una amenaza potencial que nos lo puede quitar para siempre. Esto nos permite comprender como funcionan los celos y también como nos afectan.

Así pues, los celos nacen del miedo a la perdida, ante la posibilidad de perder aquello que tienes. Los celos, en este sentido, son un mecanismo de defensa interesante ya que nos generan preocupación y atención para defender aquello que tiene valor por nosotros… aunque hay un gran pero: la pareja no es un objeto, es una persona.

Aquí radica, el gran problema de los celos. Cuando nos enamoramos de otra persona, esta nos corresponde y formamos una pareja lo hacemos por elección personal, porque nosotros hemos elegido voluntariamente compartir nuestras emociones y nuestros proyectos personales. Los celos pueden ser sanos cuando lo que se demanda es algo que se debe hacer sobre una base de igualdad en la pareja; nos ayudan a recordar que esta persona especial para nosotros puede perder-se en cualquier momento y que debemos cuidarla para que quiera seguir a nuestro lado. Sin embargo, acudir a este tipo de conductas suele reflejar carencias personales muy profundas.

Aunque ambos miembros estén juntos formando una pareja, continúan siendo seres individuales con ideas, pensamientos y conductas propias ajenas a nuestras decisiones, de modo que cuando sentimos celos hacia el miembro de nuestra pareja no estamos haciendo una acción de protección hacia ella: estamos sintiendo miedo.

Tenemos miedo de que se vaya con otro, miedo a la perdida, de que nos abandone, de que nos podamos quedar solos. En otras palabras: tenemos miedo de no ser lo suficientemente buenos para él/ella, lo que demuestra que a menudo las personas celosas tienen como base problemas de autoestima y de auto concepto. Ante una situación así, la persona celosa suele pagar sus problemas emocionales hacia persona objeto del celo, atrapándola en una red de circunstancias opresivas como privarla de la libertad (controlar el móvil, las redes sociales, obligar-la a ir vestida de una determinada manera, etc.), aislarla, seguirla al trabajo, revisar sus relaciones externas (decidir con quién sale y con quien no), buscar una evidencia de traición para extremar la culpa, etc.

Aclaremos una cosa: sentir celos no nos convierte en monstruos. De hecho, es un sentimiento que tiene una base universal  en todas las culturas y que todos hemos sentido (o sentiremos) en algún momento de nuestra vida. La cuestión radica en cómo sentimos estos celos y la cuantidad de veces que lo hacemos; sentir celos de tu pareja, de forma puntual y breve puede llegar incluso a ser adaptativo (no será amor, pero nos hace recordar lo importante que es para nosotros nuestra pareja). Sin embargo, sentir que el otro es mejor y ser incapaz de desconectar de este miedo a la pérdida es altamente desagradable para ambos miembros de la pareja (además de que suele desembocar en problemas de comunicación y de confianza).

En conclusión: ya basta de idealizar los celos. Cuando uno o ambos miembros de la pareja sienten celos no es una muestra de cariño y pasión, sino temor de modo que lo mejor siempre es hablar de estos miedos y resolver el origen de esta situación… que el amor es mucho más que esto y las parejas felices siempre están fuera de los celos.

Opinión psicológica sobre la película Inside Out

Análisis psicológico de la película Inside Out de Pixar. ¿Qué hace bien y qué hace mal a nivel científico? Este post da por sentado el hecho de que has visto la película. Así que, si estas listo… ¡Entra y descubre-lo!

Des de hace ya algún tiempo, algunos amigos me han estado pidiendo que me mire la película de Inside Out para saber mi opinión acerca de lo nos muestra el film. Al final me he animado a verla y he pensado que quizás pueda hacer un post el blog sobre este tema (al fin y al cabo, me he fijado en el contenido psicológico que tiene la película). ¿Por qué hacemos un post de opinión psicológico sobre esta película? Bueno, la verdad es que ya hay muchas críticas a nivel cinematográfico de esta  cinta a lo largo y ancho de Internet, así que des de Ciencia Políticamente Incorrecta buscamos hacer algo distinto.

Este post da por sentado el hecho de que has visto la película. Al dar mi opinión sobre el film, es posible que aparezcan algunos spoilers o algún que otro detalle que puede afectar como disfrutar de la película. Además, muchas de las referencias y explicaciones que hago solo se entienden después de verla, así que se recomienda haberla visto.

Si hablamos de esta película es imposible no pensar en esta imagen ¿verdad?

A modo de resumen, es una película que trata de la joven Riley Anderson cuando, con sólo 11 años, tiene que dejar atrás su vida y mudarse a San Francisco. Como el resto de las personas, la vida de Riley se guía por sus emociones: Alegría, Miedo, Ira, Asco y Tristeza. Todas ellas viven en la Central, el centro de control dentro de su cabeza desde donde ayudan y dirigen los comportamientos de la chica en su día a día.

Aunque Alegría intenta dominar los sentimientos para mantener a la niña en un estado de felicidad, Tristeza comienza a cambiar las cosas y a hacer que la melancolía se extienda. Una serie de sucesos hace que las dos emociones salgan accidentalmente de la Central y viajen por la mente de Riley mientras tratan de encontrar el camino de vuelta, dejando a Asco, Miedo e Ira al cargo de guiar las acciones de la niña.

Bien, hasta aquí llegan las introducciones…vamos al grano ¿es Inside Out una película con buenos contenidos psicológicos? La respuesta es sí, aunque tiene algunos fallos a tener en cuenta.

Inside Out tiene una presentación y una caracterización de las emociones increíble. Miedo, Tristeza, Asco y, especialmente, Ira e Alegría son personajes muy bien construidos. Tanto su forma, su color de identificación como su rol y personalidad están ejecutados de forma increíble (¿Nunca has oído lo de “esta rojo de la rabia” o lo de “le sale fuego por los ojos”? porque el personaje de Ira representa estos conceptos a la perfección).

¿Nunca has oído lo de “esta rojo de la rabia” o lo de “le sale fuego por los ojos”?

Las emociones están tan bien hechas que no solo es fácil aceptarlas y disfrutarlas des del primer momento en el que aparecen, sino que además son fáciles de diferenciar y entender incluso para el público más pequeño de la sala (gran jugada por parte de Pixar, al fin y al cabo, los niños son su público diana). Tiene mérito hacer que algo tan complejo como las emociones sea visto y entendido de forma tan simple y, en mi opinión, gran parte del éxito de la película proviene de este hecho.

Las cinco emociones están en la Central, una suerte de torre blanca altísima des de donde tienen acceso a todos los estímulos y vivencias en tiempo real que tiene Riley. Es desde esta Central y mediante el uso de un gran panel de control donde las emociones dirigen a la chica en función de lo que le va pasando el día a día. Además, las acciones que escogen las emociones tienen efectos inmediatos sobre la niña ya que provocan los cambios en su comportamiento que, a su vez, generan sus recuerdos diarios. Estos recuerdos tienen un color específicos según la emoción que ha dirigido la acción que ha generado la memoria y son almacenados dentro de la Central hasta que Riley se duerme. En este momento, las emociones aprovechan para enviar todos los recuerdos que han generado durante el día a la Gran Biblioteca de los recuerdos.

Este planteamiento es brillante. Con este sistema tan simple, Inside Out nos habla de cómo adquirimos recuerdos de corto plazo y, al final del día, como estos recuerdos pasan a la sección de largo plazo, además de hablarnos de cómo son las emociones (y no los razonamientos lógicos) las que realmente nos guían en nuestra vida cuotidiana.

Hay muchas referencias a las estructuras cerebrales y a sus procesos psicológicos durante todo el film que están bien hechas. La Central en el que las emociones mandan y dirigen a Riley es la Amígdala, la Gran Biblioteca de los Recuerdos es nuestra zona de memoria a largo plazo, hay una gran puerta cerrada y protegida que es “el Inconsciente”, hay el área de “Creación de Sueños” dónde se van integrado los recuerdos de corto plazo a la sesión de largo plazo a modo de sueño o pesadilla, los procesos de insight se ven reflejados cuando las emociones enchufan una bombilla en el panel de control … está claro que los creadores de la película han hecho los deberes y que se han informado adecuadamente del cerebro y de sus funciones, ya que todo su guión recae encima de cómo juegan con estas funciones (especialmente los chistes, como con los empleados que trabajan en las distintas áreas del cerebro por donde van pasando Alegría y Tristeza para poder regresar a la Central).

La reconstrucción que hace la película sobre la mente es increíble, un gran esfuerzo que combina rigor científico con una enorme imaginación. El problema principal reside en que, al tratar de hacer una historia de la mente y simplificarla tanto para hacerla comprensible a todo el mundo, hay cosas que no terminan de funcionar.

Empezaré por las propias emociones. En la película solo aparecen 5, pero en realidad  tenemos muchísimas más. Incluso “fusionando emociones”, como vemos al final del film, Inside Out deja fuera de la ecuación emociones como la sorpresa, la vergüenza o la culpa, que son emociones universales que no se pueden obtener ni aunque mezclásemos entre sí las 5 emociones que salen en la película. Entendiendo por que lo han hecho: son emociones mucho más difíciles de reconocer que la Tristeza o el Miedo y si hubieran puesto tantos personajes en la Central podría llegar a ser abrumador… aunque esto no quita el hecho de que han dejado a la estancada a varias emociones que necesitamos para sobrevivir.

El otro gran fallo psicológico que veo en el film es el cómo las emociones lo controlan todo. Sí, las emociones tienen un control increíble sobre nuestro cuerpo, pero no lo hacen como secretarias des de un monitor gigante ni tampoco tienen turnos de espera para actuar. Las emociones son muchísimo más primarias que lo que plantea el film: simplemente actúan, sin más. Pueden aparecer de golpe y varias al mismo tiempo (por ejemplo, delante del cadáver de un animal muerto podemos tener sorpresa, asco y miedo al mismo tiempo).

Y, para terminar, el último gran fallo que veo en Inside Out es el cómo da el mensaje de que si Alegría y Tristeza salen de la Central, estas dejan de tener el control emocional sobre Riley, de modo que la niña es incapaz de ser alegre o triste hasta que no regresen otra vez a los paneles de control. Este hecho es, simple y llanamente, mentira. Las emociones se concentran en la amígdala pero también se replican y se distribuyen rápidamente por toda la red neuronal y lo hacen automáticamente. La Alegría o la Tristeza no pueden desaparecer y perderse por otras partes del cerebro, y si la dejamos de sentir es porque no se activan las áreas del cerebro que la generan, no porque esté de viaje por el “país de los sueños”.

Estos fallos no chocan en ningún momento con la historia de la película y si no tienes unos conocimientos específicos sobre el tema, estos detalles pasan por alto sin que te des cuenta. Además, solo por el mensaje final que tiene Inside Out ya es recomendable de verla así que… es una buena película sobre la inteligencia emocional.

Un saludo y hasta la próxima

Jaume Jubany