Las redes sociales en el deporte

Sabemos que las redes sociales pueden resultar adictivas, però ¿Pueden influir también en el deporte de élite? si te interesa saber la relación entre redes sociales y deportistas, ¡entra y descubrelo!

>>> Artículo relacionado con la entrevista sobre Gerard Romero

No hay duda alguna que, en estos últimos años, las redes sociales han entrado de lleno en nuestras vidas. Su aparición y expansión ha sido tan repentina, cada día surgen nuevas aplicaciones y los usuarios se siguen multiplicando, que son muy pocos los estudios realizados y validados para investigar este nuevo fenómeno. De éstos, la mayoría son para investigar el aspecto más adictivo de las redes sociales y las TIC en general, llegando a considerar tabletas y Smartphone como una nueva “droga tecnológica”.

Este tema ya lo tratamos hace unos meses aquí en el blog, así que para ampliar la información recomendamos volver a leer nuestro artículo, pero en este caso vamos a hablar sobre su impacto en el deporte de élite.

Las redes sociales han agilizado el acceso a la información para todas aquellas personas que quieran saber las noticias y/o el día a día de cualquier deportista

La cuestión es simple: ¿pueden las redes sociales afectar al rendimiento de los deportistas?

Como bien nos comenta Gerard Romero en la entrevista, éstos pasan sus horas de trabajo y entrenamiento con el equipo, y una vez finalizado tienen mucho tiempo, pero habitualmente lo aprovechan para la familia y sus hobbies.

Ésto hace que sea muy difícil encontrar un problema de adicción a las redes sociales en el deporte de élite y, al final, terminan usándolas como lo hacemos todos: en esos tiempos muertos donde no hacemos nada y tenemos el smartphone a mano. Aunque bien es cierto que un mal uso de las RRSS puede perjudicar a su rendimiento de otras maneras.

Hace pocos meses, la revista Sleep Health Journal publicó un estudio analizando 37.000 tweets de 112 jugadores de la NBA, entre el 2009 y el 2016. El resultado que se obtuvo fue que, aquellos jugadores que twiteaban entre las 11 p.m y las 7 a.m antes de un partido, lograban unos niveles de anotación y de rebotes inferior al habitual. Entonces quedó reflejado que, estar pendiente de las redes sociales antes de ir a dormir, no solo perjudica la calidad del sueño debido a la luz azul de la pantalla sino que, también afecta el rendimiento del deportista si le toca competir al día siguiente.

De entre los resultados del artículo, también encontraron que, los jugadores con hábitos nocturnos en RRSS, jugaban una media de 2 minutos menos por partido en comparación a aquellos jugadores que no se conectaban. Lógicamente parece absurdo querer culpar a las RRSS de este deterioro del rendimiento, cuando es obvio que el problema pasa por una privación de sueño; pero sí cabría destacar que, sin las redes sociales, el descanso de estos jugadores no se vería afectado de la misma manera.

Uno de los principales efectos de la luz azul es el insomnio según la mayoría de estudios al respecto

El Dr. Steven Lockley, neurocientífico de la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU), lleva casi dos décadas investigando cómo nos afecta la luz azul; y ya desde el 2003, tiene estudios que desmuestran  que ésta suprime la síntesis de melatonina, también conocida como la hormona del sueño.

De hecho, ya se han empezado a usar estas investigaciones para la NASA, intentando aprovechar este efecto para ayudar a mantener un ciclo de luz y oscuridad más adaptado al cuerpo, debido a la complejidad ambiental en las labores de los astronautas.

Volviendo al aspecto deportivo, ésto no es un problema de adicción, pues al final están haciendo el mismo uso que la mayoría. Pero sí que son unos hábitos que seguramente se deberían controlar cuando se está en la élite, de la misma forma que se hace con la alimentación, el calzado u otros aspectos que afectan al rendimiento.

De momento no hay más evidencias que relacionen el rendimiento del deportista con las redes sociales, pero sí se han dado casos donde, algunos deportistas han perdido la oportunidad de jugar en determinados clubs debido a comentarios realizados en sus RRSS. Los ejemplos más claros son: los de Sergi Guardiola, jugador del Barça durante 8 horas, el tiempo que se tardó en sacar a luz unos tuits donde insultaba al club y a Cataluña, o Julio Rey, que también publicó varios insultos hacia el Deportivo de la Coruña unos años antes del intento de fichaje, por lo que no se llegó a realizar.

Sergi Guardiola, actual delantero del Valladolid perdió la oportunidad de jugar en el Barça B en 2015 tras salir a la luz varios mensajes con insultos y ataques al club y a Cataluña durante la temporada anterior

Y luego una infinidad de polémicas entre jugadores y sus propios clubes: como cuando Cristiano Ronaldo publicó imágenes de su fiesta después de perder contra el Atlético o cuando Arturo Vidal mostró su enfado después de no jugar un partido. Y así otros tantos que se podrían añadir a a lista.

Al final  esta facilidad, de compartir la vida privada con la afición, es un input muy positivo en el sentido de acercar al deportista con su público y hacerlo más accesible. Pero también puede tener sus efectos negativos, como los ya comentados que afectan directamente o los externos, ya que al ser un ídolo de masas, muchos jóvenes querrán imitar a sus ídolos y, el hecho de compartir ciertos excesos, malos hábitos o lujos, lleva a distorsionar una realidad a la cual muy pocos podrán llegar.

>>> Artículo relacionado con la entrevista sobre Gerard Romero

Saulius Vasaris

@SauVasaris

 

Bibliografia:

Psicología del deporte: los objetivos

Vamos a tratar de las metas y los objetivos ¿cómo se eligen? ¿Qué debemos tener en cuenta? ¿Cuándo debemos marcarnos objectivos? ¡Entra y descubre-lo!

Antes de realizar la entrevista con Gerard Marín, me esperaba escribir sobre temas como el agotamiento o la fatiga, síntomas que lógicamente se vieron en el barco pero realmente no afectaron como pensaba que podrían afectar. Sin duda cuando un deportista se anima a realizar este tipo de competiciones es porque ama su deporte, le apasiona estar al pie del cañón y no tiene problema en pagar todo el precio para poder vivir esta experiencia, tanto en la cantidad de horas de preparación como la durada de la competición. Un bonito tema también para comentar otro día, la pasión por el deporte.

Lo que si pude ver fue una gran preparación para la competición y, sin duda, unos objetivos claramente marcados y compartidos por todo el equipo, por lo que hoy vamos a tratar esto, metas y objetivos, ¿cómo se eligen? ¿Qué debemos tener en cuenta?  ¿Cuándo debemos marcarnos objetivos? ¿Realmente es efectivo?

El establecimiento de objetivos es una de las técnicas más empleadas e investigadas por la PAFD. Fijar un objetivos ayuda a hacer visible el destino final deseado para todo el equipo, por eso es muy importante y ayuda a su buen funcionamiento el consensuarlos entre todos para asegurarnos estar de acuerdo y remar juntos en una sola dirección. Establecer objetivos se considera esencial para regular la motivación e influir positivamente en otras variables como la concentración, la ansiedad/estrés, autoconfianza o cohesión de grupo (Dosil, 2004).

Su funcionamiento ha sido analizado y demostrado en una gran cantidad de estudios en el ámbito del deporte, de hecho Burton, Naylor y Holliday (2001) realizaron la revisión de cincuenta y seis de los cuales se demostró un aumento del rendimiento en cuarenta y cuatro de ellos. Eso se debe a que fijar una meta ayuda a aumentar la motivación del deportista. Pero para poder asegurarnos su buen funcionamiento, antes debemos saber que tipos de objetivos podemos marcarnos.

La manera más habitual de diferenciarlos es entre: resultado, rendimiento o proceso. No hay una mejor que otra, todos  importantes según que se quiera conseguir:

  • Resultado: hace referencia al resultado en una competición. Un ejemplo es el objetivo marcado por GAES en la entrevista anterior, quedar entre los 3 primeros competidores. Lo que diferencia este tipo de objetivo de los otros es que no depende solo de ti ya que si el rival compite mejor, por muy bien que lo hagas, podrías no alcanzarlo. Es por eso que al fijarse este tipo de objetivos es muy importante saber nuestro nivel, el de los rivales y de la competición en general.
  • Rendimiento: depende principalmente del deportista en cuestión. Suele ser para mejorar una marca personal, un porcentaje en tiros libres, etc. En el caso de GAES, su objetivo de Rendimiento era lograr finalizar la regata en menos de 100 días y esto, si dependía solo de ellos.
  • Proceso: hace referencia a lo que hace el deportista, aquellas acciones a las que debe comprometerse para mejorar su rendimiento. Por ejemplo, en fútbol, un defensa central que trabaja el juego aéreo debe calcular la trayectoria de la pelota para realizar el impacto en el punto más alto del salto o un tenista trabajando la postura corporal antes de golpear marca como objetivo del entrenamiento intentar golpear con los pies fijados al suelo. Son comportamientos y pensamientos adecuados para consensuar su meta.

Otra manera  habitual de diferenciar las metas es según su duración. Podemos encontrar objetivos a corto, a medio o a largo plazo, aunque no hay establecido un período determinado. Lo que para un deportista podría considerarse a largo plazo quizá para otro seria a corto o medio.  Además, lo normal es plantear un objetivo a largo plazo y de este, establecer otros objetivos dentro para lograr el principal. Un ejemplo lo encontramos en la misma entrevista cuando Gerard dice: “No podemos salir de Barcelona diciendo que vamos a dar la vuelta al mundo, seria psicológicamente durísimo. El primer objetivo es llegar al estrecho de Gibraltar, el segundo a las Canarias, etc. Al final hay unos 8 o 9 de entre 5 y 10 días de duración según la distancia”. Otro ejemplo está en la liga de fútbol de España (20 equipos, 38 jornadas), se habla de la salvación matemática en los 42 puntos, cantidad que se marcan como objetivo aquellos clubes modestos que luchan por mantenerse,  a demás deben dividir la liga en varios objetivos de “X” jornadas cada uno que ayuden a consolidar el principal.

Recorrido del BarcelonaWorldRace

Hay varias maneras más de diferenciar las metas. Podemos encontrar las objetivas o subjetivas, dependiendo de si son mesurables o no. Dos ejemplos de la primera son: lograr un determinado hándicap para un jugador de golf o bajar la marca 2 segundos para la próxima competición de un nadador. Mientras que las subjetivas pasarían a ser un simple “hacer un buen partido” o “lograr plantar cara a un rival superior”.  Otra manera diferenciación es si son generales o específicas. Un ejemplo de la primera es hacer una presión fuerte al rival para impedir su juego, mientras que la segunda seria presionar al rival cuando intente salir jugando por el lateral derecho. Son matices que facilitan al deportista saber cuándo y cómo actuar, factor que da la seguridad y la motivación del reto.

Como podéis ver, hay muchas maneras de dividir los objetivos, esto da la posibilidad de marcarse más de uno a la vez, aunque se recomienda un uso moderado. Nuestra atención apunta hacia aquel reto que nos marcamos, sabemos a qué fijarnos, pero a cuantos más objetivos apuntemos, más se difuminará la luz de nuestro foco y se reducirá su efectividad. A demás tenemos que fijarnos en que los objetivos sean complementarios y el logro de uno no imposibilite el de otro.

Un objetivo nos ayuda a enfocar hacia la dirección deseada y no desviarnos o distraernos con posibles distractores

Para finalizar, para que un objetivo sea motivador debe suponer un reto para el/los deportista/s, eso significa que debe tener un grado de dificultad considerable, pero que sea alcanzable, ya que un reto fuera del alcance podría provocar un alto nivel de frustración mientras que otro muy fácil de lograr no provoca motivación alguna, con poco esfuerzo se puede lograr. Es por eso que habitualmente en deportes de equipo es el propio club o entrenador quien marca el objetivo a lograr, pero en estos casos, contar con la colaboración de los jugadores durante el establecimiento de objetivos puede ser muy positivo, ya que no solo ayudará a su motivación durante la competición, ver que su opinión se tiene en cuenta le ayuda a sentirse valorado y esto aumenta su compromiso con el equipo, un aspecto importante a tener en cuenta.

Así que ya sabes, si practicas algún deporte, formas parte de un equipo o lo diriges, analiza bien que objetivos te marcas y una vez los tengas, encara la proa hacia ellos y a trabajar para lograrlos, ¡seguro que te ayudaran a mejorar tu rendimiento!

Saulius Vasaris

@SauVasaris